DETERMINACIÓN

Mi hermana subió las escaleras corriendo y gritando como una loca “¡Funciona tía, funciona la DETERMINACIÓN. Sí, si, siiiiii!!!

Unas horas antes habíamos hablado acerca de la determinación y la importancia de saberla aplicar para conseguir manifestar nuestros deseos. Por su efusiva celebración era evidente que la había activado y estaba disfrutando los resultados. Genial.

Si existe una fuerza interna que mueve la energía necesaria para hacer manifestar aquello que con más intensidad deseamos, ésa es la determinación. De hecho, si buscamos su significado en el diccionario, dice:

determinación.

1. f. Acción y efecto de determinar.

2. f. Osadía, valor.

Me encanta que el significado incluya tanto la acción como el efecto porque así es, para conseguir algo, más allá de un deseo, tiene que mediar una acción, un movimiento. Sin embargo, esa acción tiene que ir impregnada con una buena dosis de pasión. De ahí, la segunda definición.

Efectivamente, cuando te sientes determinad@ surge una sensación de osadía, valor, coraje, fuerza, vísceras, que te impulsa a la acción “de – terminar” lo que venías haciendo o sintiendo para reclamar y materializar lo que, en verdad, deseas y quieres.

Si aún no la has experimentado en su verdadera salsa, te animo a que actives tu propia determinación. Establece tus límites, determina o delimita  un “hasta aquí hemos llegado” y saca esa fuerza de coraje que anida en tus vísceras para, seguidamente, expresar con total claridad lo que deseas y emprender

la acción necesaria hacia tu objetivo. Te aseguro que, al igual que mi hermana, en menos de lo que te esperas, estarás gritando con gran euforia “¡Sí, es verdad, la determinación sí que funciona!”

blog may25

Pilar Méndez – Certified High Performance & Health Coach

Nadar entre tiburones

Recuerdo un día que iba conduciendo mientras escuchaba a una buena amiga hablar sobre ciertos conflictos que estaba viviendo con un cliente de su empresa. Se sentía preocupada y contrariada. De pronto le dije: “Yo no nado entre tiburones”. Ella me preguntó sorprendida: “¿Qué quieres decir?”. Yo misma me sorprendí de mis palabras. Lo que, en realidad, quise decirle era que yo trataba de relacionarme con personas íntegras, que ponía mi empeño en buscar relaciones que me aportasen salud y, en cierta manera, la tenía que felicitar por su valentía.

Pasó un tiempo. Algo menos de un año y me había ido a un seminario en California, donde disfrutaba de lo lindo de todo lo que allí estaba viviendo y aprendiendo. Como cierre de aquel evento anunciaron a un invitado de lujo que provocó que muchos de los cientos de asistentes se levantaran de su silla, bastante entusiasmados. Yo me quedé tal cual, preguntándome ¿Quién es este hombre? Cogí el folleto que nos repartieron a continuación y me quedé boquiabierta. El señor en cuestión llevaba una impresionante corbata roja llena de tiburones, además de lucir una carismática sonrisa. Ese momento lo recuerdo como un torbellino de pensamientos, sentimientos y emociones invadiéndome por completo. Vino a mi memoria el momento de aquella conversación con mi amiga, mi expresión espontánea y ahora este hombre de corbata roja plagada de tiburones negros que aparecía en el escenario y llenaba el salón de silbidos, aplausos y vítores. Comenzó su charla y resultó ser un líder de líderes, un genio de éxitos, reconocido autor de los 15 principales libros de negocios más inspiradores de todos los tiempos. Su presentación denotaba sus tablas y arte de persuasión. Nos hizo reír, concursar, reflexionar y, por un momento, volví a leer el folleto: New York Times bestselling books including Swin With The Sharks Without Being Eaten Alive (¡Nadar con los tiburones sin ser comido vivo!!). Honestamente, me tuve que sentar. Mi corazón parecía querer salir con toda urgencia. Las lágrimas me corrían mejillas abajo (Menos mal que no uso maquillaje 😉 En unos segundos reconocí que algún tipo de prejuicio me había guiado y que ahora estaba liberándolo, dejándome una preciosa sensación de alivio y compasión.

En mi espontánea realización había desconectado de lo que siguió a continuación, así que no entendí porqué los asistentes empezaron a vitorear y aplaudir. Mis compañeros me aclararon que Mr Harvey Mackay nos daba acceso gratuito, de forma exclusiva, a su grupo élite de Business Masterminds… Fue la guinda del pastel o, como yo lo sentí, mi recompensa por la sensación de gratitud y apreciación que acababa de sentir.

Aprendí la importancia de mantenernos conscientes de nuestros actos y nuestras palabras pues tienen una influencia mucho más grande de la que nos damos cuenta.

En mi experiencia, yo no quería nadar entre tiburones y en el momento más inesperado, un gran tiburón, me hizo un hermoso regalo.

collagePilar Méndez – Certified High Performance & Holistic Health Coach

 

Hasta pronto…

Búscame en el aire que respiras. Siénteme en la brisa que te acaricia. Llévame donde siempre me has llevado porque ahí no tiene cabida la ausencia. 

La sincronía es una fuerza tan poderosa que si le prestas la atención y el reconocimiento que merece te brinda la claridad justa y necesaria para comprender y, principalmente, aceptar, las circunstancias de vida que experimentas.

Los hechos suceden. A veces nos gustan, otras nos disgustan, otras nos son indiferentes… Sin embargo, todo acontece en el momento preciso y en armonía con la energía que vibra, la energía que emitimos y la energía que atraemos. Cuando fluyes con los acontecimientos de tu vida, cuando abandonas la lucha absurda contra las circunstancias, para implicarte en el momento presente y confiar en el proceso de la vida, sientes una paz y una estabilidad internas que te ayudan a mantenerte firme ante las sacudidas inesperadas que este juego vital nos ofrece.

Sincronía y confianza son armas poderosas que combaten cualquier tormenta, devolviendo la calma y permitiendo que florezca la gratitud por encima de todo.

Al conectar con el flujo de la sincronía, fluyes con y por la vida. Amplías tu comprensión y aumenta tu compasión. Transformas la aparente ausencia en un disfrute máximo de la abundancia que te rodea más allá de lo que somos capaces de ver y percibir.

Entonces te agarras a esa fuerza poderosa y te alimentas de todo lo nuevo, de todo lo presente, de todo lo que en breves momentos ya no estará y de todo lo que habiendo ya pasado, ahora forma parte de todo lo que sí está.

blog 06mayo

Pilar Méndez, High Performance Coach & INN Health Coach

Tiempo de recuperación

Llevo varios días anclada en mi sofá combatiendo la fiebre que va y viene. He escogido un buen momento para coger la gripe. No es que sea algo por lo que me premie pero me reconforta.

Lo bueno de todo esto es que me está dando tiempo a meditar y ganar claridad. Cualquier situación es buena para avanzar y renovarse.

Se me une que, al haber estado, recientemente, trabajando un proyecto con varios grupos de niños, he removido y compartido mucha información. Prestando así, más atención a darme cuenta de cómo hemos evolucionado los humanos y los logros y retos que hemos alcanzado.

Hubo un tiempo en el que, según cuentan, creíamos que la Tierra era plana. Pasamos del miedo a no acercarnos al abismo a conseguir darle la vuelta al planeta casi en un par de días.

Hemos descubierto la electricidad, las ondas, vibraciones, el manejo del sonido, de la imagen… y de cuantos elementos podamos pensar. Manejamos la salud y la enfermedad. Hasta hemos conseguido dejar a los alimentos sin nutrientes para alimentar otros intereses¡¡ Destruimos y reconstruimos, a nuestra manera y antojo.

Me han venido a la mente personas como Einstein, Da Vinci, Van Gogh, hermanos Wright, Colón, Steven Jobss, Hawking, Hitler, Napoleón, Fleming, Dickens… Mentes inquietas, buscadores de retos que parecían imposibles, que terminaron demostrándonos que todo es posible. Para bien o para mal, poniendo el empeño y el interés suficiente todo termina lográndose.

Y he aquí que llego al momentum de mi reflexión

Con todo lo que hemos conseguido hasta el momento presente y teniendo en cuenta la importancia que le damos a la muerte y todo lo que esta mueve. De haber algo “malo” o “no apetecible” en ella ¿No creen que ya algún genio se habría ocupado de resolver tal asunto?

Sigo durmiendo tranquila.

rec

Lágrimas

¿Saben diferente las lágrimas dependiendo de la emoción que las haya provocado?

Aún no me he puesto a lamer lágrimas para comprobarlo, ni sé si alguno lo ha hecho. Seguro que sí, porque por cada pregunta que nos hacemos ya hay alguien que ha encontrado una respuesta. Por el momento, estoy en busca de la mía.

Vuelvo a preguntarme si una lágrima que surge por dolor o por una herida física sabe igual que una lágrima que surge por la pérdida de una relación o la muerte de un ser querido. ¿Sabrá igual una lágrima generada por una emoción de sorpresa y alegría que una generada por un sentimiento profundo de gratitud o una que brota cuando aceptamos la llegada de nuestro reconocimiento? Y esa lágrima que cae cuando algo nos entra en el ojo ¿Sabe igual que la que soltamos cuando sentimos que alguien ha invadido nuestro espacio o cuando sufrimos una traición?

Me pregunto todo esto, no porque me interese el sabor, más bien es porque me interesa conectar con la química interna que nos hace derramar lágrimas, para poder profundizar aún más en las emociones que activan ese jugo que emana de nuestra ventana al mundo.

Si consigo descubrirlo, si averiguo la composición y proporción exacta que se necesita para crear ese fluido, me pienso dedicar, en exclusiva, a potenciar las emociones que impulsan la lágrima sanadora, la lágrima que reconforta, la lágrima que embellece, la lágrima que, a fin de cuentas, contiene nuestra sabia interior y sale para regar al mundo, humildemente.

lagrimas

About.me/pilarmendez            

RENOVACIÓN

He leído que nuestro cuerpo físico se renueva continuamente. Nos vamos deshaciendo y reconstruyendo paulatinamente. Parece que suelen pasar entre 7 y 10 años para que seamos una persona completamente nueva incluso a nivel celular. Curioso ¿verdad?

Y esta información me lleva a reparar en lo acontecido este fin de semana. En una conversación que mantuve ayer, traje a mi memoria a una amiga que falleció hace unos años atrás y hoy -no por casualidad sino por sincronicidad- encuentro el escrito que hice el día que recibí la noticia de su muerte. Era principios de un mes de febrero (no, sigue sin haber casualidad).

La cosa es que hoy pretendía hacer mi reflexión del día, así que cogí una vieja libreta, la abro y voalá, ahí estaba mi reflexión de antaño. (No puedo evitar soltar la frasecita “¡Vaya, que casualidad!”). Me puse a leer lo que había escrito entonces:

“Hoy me ha llegado el aviso de la muerte de … Ese anuncio me ha servido de aviso para darme cuenta o tomar conciencia, más de frente, de mi estado actual… Ahora me quedó la sensación de que un pilar que lo sostiene todo se vino abajo… Una voz “diferente” me dice que haga cada momento lo que en verdad deseo hacer… Hoy al enfrentar la duda de si merece la pena tanta inversión, tanta dedicación… ¿No es mejor aprovechar la comodidad actual… ¿Por qué invertir tanto para dar a los demás… ¿No es mejor vivir ofreciéndole a estos dos tesoros, que son mis niños, la viva imagen y puesta en práctica de lo que significa bienestar?…”

Observo que tenía muchas dudas e interrogantes en ese momento, también contradicciones internas. Esa noche antes de acostarme me dije (lo tengo escrito): “Mi amiga me enviará alguna respuesta…” Al día siguiente, al despertarme, me dí cuenta que, en mis sueños, REÍA A CARCAJADAS.

Pues sí, me había enviado una respuesta. Había dejado de reír, había dejado de tener diversiones, de disfrutar cada paso del camino y desde ese momento, mi objetivo primordial fue Recuperar La Alegría en absolutamente todo lo que hiciera y así poder transmitir lo que vivía desde dentro.

¡Vaya, vaya! La razón de que hoy fuera a tomarme un momento de reflexión era, precisamente, porque sentía que estaba decidiendo dar un paso mirando más hacia el temor de lo que no quiero que suceda, que mirando hacia el lado alegre y divertido que conlleva el paso que voy a dar.

¡Bendita sincronicidad! Y éso es lo que quiero transmitir con más certeza. Cuando te permites bajar el ritmo, cuando te permites pararte un momento y sentirte y escucharte, es, en ese momento, que comienzas a elevarte como cualquier hermosa ave que es capaz de ver, desde la amplitud de miras, justo lo que necesita para alimentarse y seguir viviendo, disfrutando del vuelo.

Elévate siempre que puedas, siempre que sientas que lo necesitas y observa hasta encontrar tu respuesta. Ella está siempre presente, siempre dispuesta y bien arreglada para ti. Sus mejores vestidos son ir de casual, de maga, de sorpresa, de increíble… pero, a fin de cuentas, permanentemente a tu servicio para que tomes acción y empieces o continúes disfrutando la vida.

20150130_100411_Richtone(HDR)

 About.me/pilarmendez

Realidad digital

Cerrado el 2014, comenzamos el año nuevo con un sentir de deseos de renovación, de consecución de metas, de tomarnos más en serio.

Miro atrás y me quito el sombrero. Puedo decir que me siento satisfecha.

Vuelvo a mirar hacia atrás y percibo una sensación curiosa de que el tiempo es lineal y eso me aporta alivio y confianza. Es como un sentir de estar usando una pantalla digital ante la visión de tu vida. Es agradable. Puedes moverte adelante y atrás en el tiempo. Recordar lo vivido, recordar las preocupaciones y sonreír satisfecha al ver que, cuando desplazas tus recuerdos hacia el presente, ves que todo ha ido mejor de lo que esperabas. Me ayuda a valorar que he puesto semillas de confianza a lo largo del camino y ver que han dado su fruto. Me ayuda a disolver los temores con mucha más facilidad. Observar esa linealidad en el tiempo me da fuerzas y coraje para diseñar mi futuro cercano, para pedir y depositar una confianza cada vez mayor en mis pasos, porque he ido aprendiendo las reglas del juego. Es hasta divertido ver cómo se manifiesta, cada vez con más rapidez, lo deseado.

La confianza es un arma poderosa que unida al aprendizaje obtenido de la experiencia ofrecen, en conjunto, una herramienta mágica que te permite adentrarte en el futuro con paso firme, cabeza alta, pecho abierto, y una música vibrante recorriendo tus venas al son de los latidos de tu corazón.

Saquemos jugo a este 2015. No habrá otro igual.

resumen14

About.me/pilarmendez

VIDA/MUERTE/VIDA

Despierto el Espíritu, despierto el Sentir.

Observo que me fijo en cómo otras personas con quienes me relaciono viven o han vivido su experiencia con la muerte. A todos nos toca y en todos los sentidos del verbo tocar. Sin embargo, a diferencia del gordo de la lotería, parece que a muchos no nos gusta que nos toque. O que, al menos, no todavía. O que nos coja durmiendo. O que no toque a ninguno de los seres queridos.

Es bastante curioso porque desde que la vida es reconocida, la muerte es una esencia más de ella, es parte imprescindible de la vida y yo, personalmente, siento que hay más vida cuanta más muerte hay. Entendiendo la muerte como el ciclo infinito de dormir y despertar; de unir y de romper; de plantar, germinar, crecer, consumir, integrar y renacer, de transformación; de crear y des-crear…

Quizás sea que lo que más nos cuesta es aceptar que hay cosas que no podemos controlar y eso nos hiere hasta lo más hondo. Hasta el punto que nos negamos a seguir alimentando la vida que somos, la vida que nos rodea, la vida que germina incesante a todo nuestro alrededor.

Y no digamos de soltar, dejar ir, dejar ser, aceptar, reconocer. Es la otra cara de la moneda del sentimiento de control. Moneda de uso, a veces consciente, otras tantas, inconsciente pero, no por ello, dejamos de pagar el precio equivalente de esa moneda.

O puede que sea que nos olvidamos que somos ese Ser que reside en un cuerpo físico. Un cuerpo que responde eficientemente al ciclo evolutivo e incesante que es la vida. Y dejamos de darle la vida al Ser que somos cuando el cuerpo físico se deshace, cuando nuestros planes no se materializan, cuando la pareja sigue otro camino, cuando tu preciada vajilla se rompe en mil pedazos… cuando el polvo vuelve a convertirse en polvo.

Si, la muerte duele. Así nos han educado el sentimiento. Al igual que nos han educado con la mentalidad de final. Nada más. Bloqueo. Se acabó…

¡Pero la capacidad de decidir nunca muere! Como nunca lo hace la Vida. Podemos decidir cambiar el sentimiento, podemos decidir cambiar las instrucciones dadas, podemos experimentar de otras maneras, podemos volver a renacer cuántas veces queramos porque cuando una manzana es comida, es decir, muere -desaparece en su forma física, en su posibilidad de ser controlada- ella continúa su vida en el interior de quien la comió y pasa a formar parte de ese ser y la parte que sea excretada, continuará su vida de regreso a la tierra o al agua o al aire y quién sabe, a lo mejor vuelve a alimentar al manzano que una vez le dio vida, en una forma determinada.

Cambiar el concepto y el sentir de la muerte es una decisión tan simple como lo es el vivir. A fin de cuentas, vivir y morir son una misma cosa ¿No te parece?24102010914

Pilar Mendez
about.me/pilarmendez

RE-CONECTAR

Me embarga una emoción tan bonita que no sé si empezar por la razón de ella o empezar por el principio de todo lo que me condujo hasta ella.

A mí me encantan los detalles, tanto los que puedo recibir físicamente como los detalles a los que presto atención en, casi, todo lo que hago. Así que escojo ir a por el detalle, je,je.

Hace menos de un año que una sabia abuela me dijo que buscara una cesta natural, de mimbre, pequeña, para meter mis cosas personales. Cosas “sagradas” y útiles para mí, en este camino de vida. Busqué pero no encontré, así que casi lo olvidé. Unos meses después, en mi cumpleaños me regalaron una cesta de mimbre pero sentí que aún no era “la cesta” y la destiné a otro uso…

-Ahora me sitúo en estas fiestas navideñas- Llevaba unos días preguntándome porqué he perdido el sentir navideño, la chispa y la alegría de vivir estos días. Mi cabeza está en otros menesteres y no le he dedicado tiempo al sentir. Me sentía culpable por mis niños. Una parte de mí le gustaría transmitirles esa chispa, ajena a todo el ajetreo comercial o vanal. Una chispa de sentido, de emociones, de alegría, de sorpresas, de contactos, encuentros, cariño, calor de hogar, momentos con significado…

Anoche día 23 de diciembre, en un juego con mis hermanas, escribo un mensaje a Papá Noel diciendo algo así como que debido a que los Reyes han abdicado me paso a su bando y le pido mis deseos para estas fechas y también le digo que, sabiendo que es un poco tarde, no me importa esperar hasta el próximo año, pues acostumbro a vivir en Canarias y aquí es normal vivir con atraso el tiempo…

Hoy, día de Nochebuena, despierto, me dedico un rato de meditación y planto la semilla de la confianza una vez más. Me levanto y al poco llaman a mi puerta… ¡El carterooo!

¡Ay Dios, qué emoción! Me entrega un paquete navideño. Lo abro y, desde otro lado del mar, un precioso ángel me había preparado y enviado una cesta de navidad con un lote de productos artesanales y unos exquisitos postres realizados con sus benditas manos. Incluía una nota de aprecio tan simple como hermosa que ha hecho que mi alma se infle como un globo y no quepa en mi cuerpo. Mis poros y mis lagrimales han empezado a liberar espacio para la cabida de mi alma.

No sólo el contenido es exquisito; mi hija no tardará en llegar para devorar el chocolate crudo con frutos secos y mi hijo el pastel de castaña y especias… Es que, además, ya ha llegado hasta mí la cesta natural de mimbre que había de usar.

Gracias María. Gracias por contribuir a ubicarme en el momento presente. Gracias por ayudarme a reconectar con el sentir, ayudarme a volver a recuperar el espíritu de este momento y darle un sentido. Y gracias a Papa Noel por escucharme y demostrarme que las manifestaciones no entienden de tiempo sino de intensidad de deseo.

Hoy empiezo mi experiencia navideña cargada de significado. Bendiciones,

nochebuena

Pilar Mendez
about.me/pilarmendez

CUANDO RETENEMOS…

Cuando retenemos, sea lo que sea que retengamos (amor, familia, pareja, dinero, confianza…) ¿Lo hacemos por miedo, por confusión, por desconocimiento…?

La falta de conciencia -una forma de expresar el estado en el que no somos conscientes de nuestra conciencia¡- hace que actuemos desde otras partes o aspectos de nuestro ser, consiguiendo con ello que no experimentemos la sensación de paz, confianza y seguridad que podríamos permitirnos, induciéndonos, por ejemplo, a retener lo que tememos perder.

Basta con, simplemente, salir afuera y apreciar toda la belleza abundante que nos rodea. Mires donde mires, hay una variedad inmensurable digna de aprecio y deleite. Y aunque no mires, basta con respirar; sentir el flujo incesante e inagotable del aire, el ritmo, los sonidos, las vibraciones… ¿Por qué retenemos? ¿No parece más fácil dejar de retener? ¿Enfocarnos en vivir la gratitud de todo lo que está presente, en sentir la gratitud de todo lo que seguimos creando, en confiar en nuestra capacidad creadora?

Me viene el recuerdo de una frase que leí en un libro de Saint Germain: “La precipitación viene del aire.”

Existe un flujo continuo de la abundancia de la vida. Lo que se retiene, tarde o temprano, se evapora, se diluye… y regresa al flujo. Lo que no se retiene, fluye y fluye, abarcando con gozo todo lo que existe. -Ábrete al flujo-

El mar contiene sal. Agua y sustancia están unidos en un flujo y ritmo continuo. La sal que queda fuera del agua, se solidifica y es hermosa pero sólo requieres de pequeñas dosis. ¿Para qué acumularla a grandes dosis? Disfrútala en el flujo abundante del mar. Desde ahí puede evaporarse, volar y tocar el cielo, caer juguetona de regreso a la tierra y alimentar allí donde caiga, convertida en bendiciones, para volver a repetir el ciclo de abundancia y continuidad de la vida en un flujo incesante,

Sal de la retención. Ábrete al flujo abundante de la vida.

About.me/pilarmendez

Pilar Mendez  

Pilar Mendez
about.me/pilarmendez