Procrastinación ¿Ahora o más tarde?

“Del dicho al hecho hay un buen trecho” diría la sabiduría de los abuelos.

¿Quién no desea hacer realidad sus sueños y cumplir con sus metas y objetivos? Aún así, somos muchos los que titubeamos postergando la puesta en acción. Procrastinamos, inseguros sin saber qué hacer. Gran parte de la postergación se debe a un miedo irracional a que algo salga mal, generalmente, impulsado por dudar de uno mismo o baja autoestima. Mientras que otras formas de procrastinación son saludables: es tu cerebro diciéndote “mira antes de saltar“. Los noctámbulos o aves nocturnas -esas personas que se quedan despiertas hasta tarde- tienden a postergar más las cosas. ¿Sabías que hasta las palomas posponen las cosas? y cuanto más complicada es la tarea, más tardan las aves en tomar medidas.

Si te enfrentas a un problema real, resulta que la postergación “activa” te hace más exitoso, según han descubierto los psicólogos comerciales. La razón es porque te da tiempo para acceder a la situación y recopilar más información antes de tomar una decisión importante. Pero si te preocupas en exceso por decisiones pequeñas, ello  interferirá con tu memoria y agriará tu personalidad. Existe, además, una poderosa conexión entre perfeccionismo y procrastinación. Para el perfeccionista, nunca es lo suficientemente bueno, y esa forma de pensar mina la confianza y la autoestima.

NeuroConsejo: Veamos una manera simple de interrumpir estas formas no saludables de procrastinación:

  • Cuando te sientas excesivamente preocupado por una decisión a tomar, saca una hoja de papel y escribe, lo más brevemente posible, qué es exactamente lo que te preocupa. La escritura ralentiza el cerebro, interrumpiendo los patrones de pensamiento circulares asociados con la procrastinación.  Enumera todas las razones, racionales e irracionales, por las que no debes tomar medidas.
  • Ahora, mirando tu lista, ponte en un estado profundamente relajado y meditativo.
  • Pregúntale a tu intuición si algunas de esas razones son válidas. La mayoría no lo será, pero encierra en un círculo las que parecen verdaderas.
  • Permanece en un estado consciente de relajación y escribe tres cosas que te ayudarán a tomar una decisión sabia.
  • ¿Que necesitas más información? ¡Recábala! ¿Necesitas una segunda opinión? ¡Pídela! – Entonces toma acción.

Pero recuerda: Nunca podrás tener “suficiente” información para garantizar el 100% de tu éxito. Así que confía en tu intuición, usa tu sabiduría y tus habilidades, y da un salto de fe.

¿Todavía estás preocupado? ¡Entonces duerme con ello y decide por la mañana porque el ave temprana siempre captura al gusano indeciso!

Crédito imagen: Carlos Báez Martín

¿Grandeza o Mediocridad? -Tú decides

“Una langosta cuando se la deja en un lugar alto y seco entre las rocas, no tiene instinto y energía suficiente para elaborar su camino de regreso al mar, sino que espera a que el mar venga hasta ella. Si no viene, ella permanecerá donde está y
muere, aunque el más ligero esfuerzo le permitiría alcanzar las olas, que quizás están a menos de un metro de ella. El mundo está lleno de langostas humanas: hombres varados en las rocas de la indecisión y la procrastinación, quienes, en lugar de poner en marcha sus propias energías, están esperando por alguna gran ola de buena fortuna que los mantenga a flote “. ~Dr. Orrison Swett Marden (1850-1924)

Pensaba en Liderazgo cuando encontré este texto, que refleja perfectamente la situación de tantos emprendedores y empresarios en la actualidad.

Muchos sueñan con convertirse en grandes líderes del siglo veintiuno, esa clase de profesional que excede objetivos y expectativas, es admirado por sus colegas y miembros de equipo; que se siente inspirado a rendir al más alto nivel y mantenerse comprometido con sus metas. Sin embargo, la mayoría lucha portando la mentalidad de los líderes del ayer, esos que batallan por aferrarse a su posición siguiendo el pensamiento convencional y resistiéndose a escuchar porque no les gusta “que les digan lo que tienen que hacer”. Estos “líderes”, tarde o temprano, se encontrarán en una pelea desesperada por conocer más de sí mismos, por encontrar la claridad que necesitan para guiarse y para guiar a otros a través de la complejidad de estos tiempos.

Para implementar un nuevo y necesario modelo de liderazgo es un paso clave elegir aprender a desarrollar nuevos y prácticos modelos mentales basados en nuevos paradigmas y habilidades que te ayudarán a evitar convertirte en una langosta atrapada entre las rocas.

Para ganar una visión futura más prometedora y exitosa es necesario aprender del pasado para poder diseñar, por anticipado, las estrategias a aplicar ante los posibles peligros; tener herramientas para responder a los desafíos actuales y actuar con rapidez ante las oportunidades que probablemente se van a presentar.

¡Tú eliges! Mantener una mentalidad mediocre que te vara entre las rocas o aprender a desbloquear el potencial escondido que encierra tu mente de modo que puedas liderar con grandeza tu propia vida y la vida de aquellos que te siguen. Esta última elección requiere que te lances al agua y apuestes por tu desarrollo personal y profesional en primera instancia.

 

MEJORA TU SALUD. ELEVA TU FELICIDAD

Estimula los centros de bienestar y motivación en tu cerebro.

Se ha demostrado que los espacios azules tienen grandes beneficios para la salud¹. También sabemos que muchos estudios muestran que el “verde” tiene un gran efecto y que, simplemente dar un paseo en la naturaleza o en un jardín mejora la salud. Por lo que te animo a que visites el océano o un lago, con frecuencia, y a que coloques algunas fuentes en tu entorno, tanto en el hogar como en el trabajo.
De hecho, cualquier cosa que te aporte placer es genial para tu cerebro.

(¹)The impact of blue space on human health and well-being – Salutogenetic health effects of inland surface waters: a review.  Int J Hyg Environ Health. 2011 Nov;214(6):449-60
Völker S1, Kistemann T.

NeuroConsejo: Piensa en cómo puedes añadir un poco más de azul y de verde a tu “dieta-entorno”. Si te es posible, podrías situar tu escritorio cerca de una ventana con bonitas vistas. Otras posibilidades son crear un jardín interior en miniatura; conseguir un bonsái y meditar junto a él durante un minuto cada día. Recrear el sonido del agua en diferentes partes de tu hogar y oficina. Y no olvides oler literalmente las rosas … ¡Esas fragancias estimulan directamente los centros de bienestar y motivación en tu cerebro!