Calma-TE

Quizás yo sea una de las pocas personas que hay en este mundo que no bebe café.

Ya me imagino tu reacción. La he visto muchas veces y sonrío. ¿Cómo es que no bebo café y tengo este nivel de energía y optimismo a lo largo del día?  Pues, principalmente, es el resultado de las Elecciones que he ido haciendo a lo largo de mi vida. Recuerdo que de pequeña, al llegar la tarde, en casa (como en otros cientos de hogares) el preparar el café era todo un ritual esperado y un placer exclusivo para adultos. Recuerdo el sonido de la cafetera grande borbotear avisando de que ya el café estaba listo para ser servido. La azucarera dispuesta a endulzar el líquido negro y humeante y los adultos reunidos en el salón para disfrutar de aquella exquisitez mientras conversaban amigablemente. Pero lo que más recuerdo era que yo me ocupaba de recoger las tazas usadas y devolverlas a la cocina… para -secretamente- beberme los posos azucarados que habían dejado ¡Para mi deleite!

Y éso es todo lo que he bebido de café. Sin embargo, en mi etapa adolescente me uní a un grupo de nuevos amig@s con los que disfrutaba, principalmente, de actividades en la naturaleza y de actos culturales. Con ellos descubrí el placer de las infusiones y aprendí a saborearlas por sí mismas, sin encubrir su auténtico sabor con azúcar, gracias al consejo recibido de que “el azúcar disminuía las propiedades beneficiosas de las plantas” y así las sigo disfrutando hasta hoy día.

Hmm… esa sabiduría encerrada entre hierbas, flores, tallos, hojas… y que liberan todo su arsenal terapéutico y nos impregnan con su agradable olor una vez las mezclamos con el agua caliente. Vinculados a momentos de cuidados y amor, de atención a nuestro interior…

Te animo a que incorpores en tu día a día esa tacita de infusión o té aromático y lo disfrutes, sorbo a sorbo, como un momento de meditación y reencuentro contigo mism@

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¡Es hora de dormir!

20160102_181705Aunque dormir forma parte de nuestra naturaleza de ser, a muchas personas -más de las que nos damos cuenta- les cuesta hacerlo o, al menos, conseguir un sueño de calidad. Dormir es tan importante como respirar, comer bien, hidratarnos, movernos… Es crucial para reponernos de la actividad del día y gozar de una salud inquebrantable, pues al dormir y cesar nuestra actividad, le damos tiempo a que nuestro sabio proceso interno ejecute sus acciones de reposición, reparación, asimilación y todo lo que nuestro inteligente cuerpo es capaz de hacer para nuestro bienestar y bienvivir.

Gracias a que dormimos, podemos concentrarnos, enfocarnos, relajarnos, rendir en nuestros trabajos, mantener nuestro apetito bajo control y un sinfín de repercusiones positivas para nuestra salud.

Por contra, cuando no dormimos lo suficiente, o no dormimos bien, nos sentimos más irritables, impacientes, exhaustos, intolerantes, decaídos, pesimistas… ¡Qué más te puedo contar que no hayas experimentado más de una vez!

Merece la pena prestar atención a tu tiempo de sueño y tomar las medidas necesarias para garantizarte un buen descanso.

Lo ideal es establecer una rutina:

  1. Reconocer que el dormir es fundamental para gozar de una excelente calidad de vida.
  2. Establecer una hora fija para ir a descansar y acostumbrar a nuestro cuerpo a esa dinámica.
  3. Comer un mínimo de dos horas antes de ir a dormir para que no interfiera el proceso de digestión con el descanso. 
  4. Mantener una buena hidratación a lo largo del día para evitar tratar de beber en exceso antes de ir a dormir.
  5. Desconectar de todos los aparatos electrónicos un par de horas antes de nuestro descanso nocturno y aprovechar ese intervalo de tiempo para leer un libro agradable, o mantener una conversación reconfortante, meditar, pasear o cualquier otra acción que nos permita calmar la actividad mental.
  6. Ideal escoger el momento antes de ir a dormir para escribir nuestro diario de gratitud.
  7. Para calmar nuestra mente podemos recitar, como un mantra “Me siento satisfech@ de todo lo realizado en el día de hoy. Merezco un buen descanso y me dispongo a ello”.

Sólo me queda desearte el mejor de los sueños y que disfrutes de uno de los mayores placeres que tenemos a diario y que nos permite gozar de la vida con energía y positivismo.