BEING ON SERVICE

Cuando me preguntaron “¿Quién es tu cliente ideal?” Mi respuesta surgió de esta manera:

Mi cliente ideal es esa persona (¿mujer?) que tiene claro que quiere avanzar en su vida pero que no sabe cómo. Está buscando respuestas, está buscando el camino de salida; busca inspiración. Está buscando reconectar con su verdadero poder.

Pero su mayor problema es que se olvida de sí misma. No sabe como integrarse en sus responsabilidades y fluír con ellas. Le es difícil mantener sus objetivos; se dispersa y se divide de forma que pierde su energía.

Aunque no cesa de soñar con vivir de forma apasionada, de llegar a sentir cada paso que da y cada decisión que toma en su vida. Sueña con dejar huella en este mundo con su magnetismo, don de gentes y facilidad de  vivir la vida.

Y quiere dejar de soñar y lanzarse a la piscina, como cuando era adolescente. Sin miedos, porque su prioridad era jugar y disfrutar, sin cabida para las indecisiones, ni los miedos, ni las insuficiencias. Quiere conectar con lo que verdaderamente desea, con lo que le motiva y con lo que le apasiona.

Aún no es consciente de que los malos hábitos y las falsas expectativas, son las piedras que la hacen tropezar en el camino hacia el logro de lo que realmente desea.

Y entonces, como Asesora en Salud Holística, me es un auténtico placer el acompañar en el camino a mi cliente ideal y apoyarla y ayudarla a lograr sus objetivos.

 

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TENGO UN SUEÑO

Recuerdo estar paseando por las calles de NY con una sensación de libertad que jamás había experimentado. Estaba haciendo lo que realmente quería hacer. Tenía el apoyo necesario, los medios necesarios y todo fluía a mi alrededor. Los inconvenientes, como el idioma, se habían convertido en un reto y, a su vez, me posicionaba como una valiente entre los que me rodeaban. Jamás lo habría pensado, ¿Yo? ¿Una valiente? Pues sí, unos cuantos años después lo reconozco, he sido una valiente. A mi manera, por supuesto, pero una valiente.

Esa sensación incomparable de libertad, madurez y disfrute me acompaña desde entonces y es mi timón, mi empuje, mi camino de salida y lo que me ha guiado, sin margen de error, hasta el día de hoy.

Cuando decidí estudiar El poder curativo de los alimentos me guiaba una razón. Razón que, actualmente, ha evolucionado con mi experiencia de vida y que he complementado ampliando mi visión y descubriendo poderes más allá del alimento que pongo en mi boca. Creo, experiencialmente, que cuando deseas algo, desde “dentro”, todo confluye para que se materialice, para que lo experimentes y disfrutes y es por ello, que mi sueño hecho realidad ha hecho que desee dedicar mi tiempo y motivación a ayudar a otros a alcanzar el logro de sus sueños, a descubrir qué es lo que realmente desean y a apoyarlos a experimentar la vida tal y como merece la pena vivirla.

Ajó 🙂